Monday, July 20, 2009

reflexion


Descansando en la alcoba, acostado en la cama y tocando una guitarra electroacústica Ibanez, me vino a la mente una reflexión sobre la pobreza. Es realmente triste saber que hay gente en el mundo sin una Direccion IP* propia, sin un dominio de Internet, sin una MacBook. Pero lo realmente desgarrador es enterarse de que hay personas en el mundo que no tienen un Capodastro Shubb C1 para guitarras acústicas tipo Western.

Me parte el alma...

*Una dirección IP es un número que identifica de manera lógica y jerárquica a una interfaz de un dispositivo (habitualmente una computadora) dentro de una red que utilice el protocolo IP (Internet Protocol), que corresponde al nivel de red del protocolo TCP/IP.

Sunday, July 19, 2009

rudos vs técnicos revisited


Leyendo el diario La Jornada en Internet me enteré de que alrededor de 5 mil profesionistas abandonan el país cada año, fenómeno conocido como "Fuga de cerebros".
A ver, supongamos que todos las personas que abandonan el país tienen dos brazos (con 1 mano cada uno). Entonces tenemos 5,000 personas x 2 = 10,000 puños. Si cada par de puños "reventara" (reventar = dar una paliza) 2 policías en promedio: 5,000 x 2 = 10,000 policías golpeados.
Yo creo que el gobierno de México y el de los países extranjeros que reciben más profesionales deberían tomar cartas en el asunto y poner fin a esta situación. Porque si no lo hacen México se va a quedar sin gente calificada y aquellas naciones sin policías.
¿Que porqué lo digo?
Alejandro Ordaz Moreno, quien reside en Sevilla becado por el Conacyt, es acusado de intentar asesinar a dos policías...

O si lo prefieren, lean la versión más amena. ;).

Pues si yo nomás estoy esperando a ver que día me provoca la policía en Alemania para darles pa' sus tunas (propinar una golpiza). Jejeje

...¡pobres policías!

Sunday, June 28, 2009

Россия



En un desplante de locura y osadía decidí visitar la Federación Rusa por 9 días. Había escuchado muchas historias inverosímiles y leyendas urbanas sobre la burocracia, las mujeres exquisitas, los hombres feos y locos, los accidentes automovilísticos, los paisajes hermosos y temperaturas insolentes. Entonces pensé que sería justo formarme una imagen propia sobre el país con 11 husos horarios diferentes.

Acudí a la embajada de Rusia en Alemania a tramitar mi visa:
Burócrata: "Son 117 Euros".
Yo: "¿Cómo es posible si en México el mismo trámite cuesta sólo 35?"
Burócrata: "Entonces se puede regresar a México para obtener su visa alla"

Por un momento me sentí ya en Rusia. Me enojé y fui al edificio contiguo a pagar. Como era una suma mayor a 25 Euros sólo se podía pagar con tarjeta de crédito y se cobra una comisión de 1 Euro (sin mencionar que ningún trámite en la embajada cuesta menos de 25 Euros).

De todo lo que habría de vivir después estando ya en Rusia, hubo un hecho que marcó mi experiencia con la ex-Union Soviética. Y no fue precisamente el haberme encontrado al Huracán Ramírez en la Plaza Roja de Moscú, ni haber conocido a gente bastante cálida, amable e interesante, ni el haber escalado por unos andamios la fachada de un edificio de 7 pisos para contemplar el atardecer en San Petesburgo, ni haberle dado una clase de harmónica a un vagabundo que se me acercó en un parque al escucharme tocar con unos amigos, ni mucho menos el haber sido huésped del Vice-consul de Filipinas en Moscú durante 4 días, ni haber escuchado el canto de un coro dentro de la Catedral de San Basilio; sino lo que sucedió cuando fui a recoger mi visa transcurridos 7 días hábiles desde el primer trámite:

En la puerta del consulado, un empleado me preguntó:
- "Joven, ¿trae teléfono celular?"
Yo, extrañado porque no me habían hecho esa pregunta en mi primera visita, respondí:
- "Sí, ¿porqué?"
El guardia y una señora detrás de el respondieron:
- "No puede pasar con teléfono. Lo tiene que dejar afuera, o si quiere, puede dejarlo en el puesto de café que está aquí afuera"
Lo único que le faltó decir para completar la frase fue: "...que es el negocio de mi comadre".

Fui al puesto de café.
Yo: "Hola. ¿Puedo dejarle encargado mi teléfono un momento?".
La encargada (con unos ojos preciosos, sin duda, rusa) sonriendo cínicamente: "Sí joven, pero cuesta 1 Euro".
Yo: "¿Qué? ¿Después de todo lo que me han cobrado por la visa aun tengo que pagar 1 Euro para dejar mi teléfono aquí?".
La encargada: "Si quiere puede volver a intentarlo".
Yo: "No, está bien. Le pagaré el Euro y no quiero volver a saber jamás sobre el asunto".

Regresé a la entrada del consulado y me preguntó el empleado con una risa cínica:
"¿Qué tal joven, ya no trae teléfono?"

Me limité a responder con un "No" a secas. Recogí mi pasaporte y mi visa y abandoné el lugar. Como dirían los rusos: "Well, it's Russia".

Wednesday, May 20, 2009

¿será verdad?


Algunas personas me han dicho que me he "alemanizado", es decir, me he vuelto serio, analítico, reservado, etc. Yo siempre replico que lo que sucede es que simplemente he aprendido buenas prácticas e.g. cerrar la puerta de una habitación cuando la calefacción está encendida para eficientar el uso de energía. Y hoy sucedió un hecho que me ayudará en el futuro a refutar esa aseveración.

En el patio del edificio donde vivo discutían a gritos unos turcos. Aunque es probable que estuvieran viendo un partido de balonpié de la selección nacional transmitido en la televisión. Después de unos 24 seg de escuchar la discusión lo primero que me vino a la mente fue la frase: "¡Ya rifense!" - indiscutiblemente, una frase muy mexicana.

* rifar:
(De la onomat. rif).
1. tr. Efectuar el juego de la rifa.
2. intr. Reñir, contender, enemistarse con alguien.
3. prnl. disputarse (‖ contender).

Monday, May 18, 2009

conducirse en público


Decidí, por fín, tramitar mi licencia de conducir. No poseo vehículo automotor ni planeo comprar uno, pero son útiles de vez en vez para transportar cosas pesadas (dado que me mudo de casa tan a menudo no es mala idea).
Me informé, pagué todos los impuestos y cargos para comenzar con el proceso. Me citaron a las 18:00 hrs para tomar mi primera clase teórica (de 12 en total). Ahí viene un tipo, el de la foto a la derecha, y saluda.
Lo primero que pensé: "Elvis no está muerto y además habla alemán". En fín, se presentó como el instructor y comenzó a hablar, entre otras cosas, de los 1200 Euros que pagó por reemplazar el Filtro de Partículas de su auto y de que la falla ocurrió en un momento inoportuno puesto que iba a aplicar una prueba de manejo a un alumno.
Me pareció chistoso y hasta simpático el hecho de que contara con tanto detalle durante casi 20 min el infortunio. Después habló un poco (pero sólo un poco) sobre motores, sobre el panel en el interior del vehículo, aceite, etc.

Al siguiente día acudí nuevamente a la clase. Esta vez, sólo eramos 4 personas: una secretaria leyendo el periódico, el instructor (Elvis), un soldado que quiere obtener su licencia de manejo para poder iniciar con un entrenamiento para manejar un tanque de guerra y yo, un mexicano que quiere su licencia para mudarse de casa más cómodamente.

Elvis pintó un ejemplo en la pizarra, lo explicó 10 min y comenzó a quejarse de un estudiante que cometió un error por la mañana al frenar de manera súbita. Eso desencadenó una serie de relatos que me parecieron nuevamente chistosos. Sin embargo, después de 20 min me cansé y hasta comencé a molestarme un poco. El instructor continuó. Yo nada más escuchaba frases y palabras clave: Africa, animales, Unna, Essen, batallones y regimientos, tanque de guerra, aparatos radiocomunicadores, nuevos reclutas mayores de 25 años, Segunda Guerra Mundial, Rusia, campos de concentración... ¡gripe porcina en México!, medios de comunicación, etc.

"¿Qué es esto, "El monólogo con Elvis" o una clase de manejo?" - pensé. Me molesté porque me di cuenta que las clases teóricas no aportan casi nada al conocimiento necesario para aprobar el exámen de manejo. Sin embargo, lo mejor fue el cinismo del tipo al decir, tras mencionar nuevamente al estudiante que frenó súbitamente provocando una situación riesgosa: "Muchachos, por eso es importante venir a las clases y aprender la teoría, de otra forma suceden cosas como las de hoy en la mañana. Pero bueno, por hoy ya terminamos". Cerró su carpeta y todos nos fuimos a casa.

De ahí la importancia de saberse conducir en público, porque no es lo mismo manejar que conducir.

Thursday, May 07, 2009

de centenarios y hooligans


Se supone que esta es la centésima vez que publico (no estoy contando el "post" que hice para subir la foto de mi perfil) algo en este blog. Y para celebrarlo se me ocurrió contar la historia de cómo es que me enteré de que soy un "escandoloso y alborotador".

Me inscribí a un gimnasio (Fitness Studio como los llaman en "alemán") para hacer un poco de ejercicio de vez en cuando. Tenían una oferta irresistible y la tomé junto con un grupo de personas. Digamos 5 en total.
Una de las ventajas de este establecimiento, según la publicidad que enviaron a mi domicilio, es que no habría Body Builders ni "Raudis" y que todos los visitantes estaban obligados a usar camiseta para evitarle el asco a las mujeres de ver tipos sudorosos semi-desnudos.

¿Qué es "Raudi"? - pregunté a mis amigos. "Es una palabra usada por los abuelos para designar a los "antisociales"".
Me causó gracia. Al siguiente día fui a llenar la solicitud y salí feliz del lugar.
Una semana después recibí una carta que me informaba que el cupo estaba lleno y no podían aceptar mi solicitud y además que me avisarían si en el futuro había lugar.
Casualmente todas las personas que conozco que se inscribieron fueron aceptadas excepto yo. Entonces a alguien se le ocurrió pensar que basados en el nombre de las personas que se registraron, filtraron a la gente.

Yo pensé: "bueno, si no soy Body Builder, entonces soy... un ¡¡¡ANTISOCIAL!!!". Investigué y resulta que "Raudi" en realidad se escribe "Rowdy" y es una palabra inglesa que significa ruidoso, escandoloso, alborotador, hooligan - según la traducción del Merriam Webster Dictionary.

Después supe de un marroquí que tambien recibió una carta de cancelación siendo que se registró junto con su novia y a ella si la aceptaron.

Llegué a la conclusión de que no quiero asistir a un establecimiento que discrimina a la gente por su nombre. Me pregunto ¿de qué forma pueden ellos saber quien es un Rowdy o Body Builder sin siquiera conocerlo?. Tal vez su publicidad debería decir: "En nuestro gimnasio no hay gente rara ni extranjeros (de los indeseables)".

Finalmente a mi no me afecta tanto esta manifestación de discriminación y entiendo que sólo un grupo reducido de personas tienen esta filosofía. Sin embargo, quiero expresar con este texto mi inconformidad (aunque no logre nada con ello) porque si no lo hiciera entonces significa que estoy de acuerdo.

Si estoy de acuerdo en que los clientes deben respetar un código de conducta y que se les niegue el servicio al cometer alguna falta grave.

No se vale discriminar a "la banda". ¡Faltaba más!

Thursday, March 05, 2009

hechizo


¿Ya ven como si existe el termino "hechizo" para denominar un objeto mal hecho?
La definición del Diccionario de la Real Academia Española:

Hechizo (Del lat. facticĭus): adj. El Salv. y Méx. Dicho de un producto: Hecho a mano.

Aquí se ilustra su aplicación:

"Arrancaron puertas, barras metálicas, usaron palos, utilizaron también armas hechizas (de fabricación rudimentaria)."
- Nota del periódico La Jornada

Wednesday, March 04, 2009

niñez perdida


Yo jugaba con un balón de fútbol americano ("american football") entre las manos. Una niña de 5 años irrumpe en en la habitación y comienza el dialogo:

Niña: "Ah, yo también juego con mis amigos. Pero los niños siempre nos ganan".
Queriéndome ganar la simpatía de la criatura, repliqué: "Caray, méndigos niños ¿no?".
Niña: "No, está bien. Ellos siempre ganan porque juegan mejor".

¡Caracoles! Los niños han dejado de ser niños. Mejor dicho, los niños alemanes no existen. Son pequeños adultos a los que de vez en vez les escurre moco de la nariz.

Tuesday, February 24, 2009

rudos vs técnicos


Por ahí lei la historia de un mexicano que realiza estudios de doctorado en Sevilla, España. Tras una noche de copas fue abordado por la policía que lo habría confundido con un delincuente buscado por la justicia. Se negó a cooperar y les propinó una golpiza a los policías. Estuvo 11 meses en prisión y le espera un juicio difícil. El dice que se defendió ante lo que a el le pareció un secuestro. La policía dice que se identificó. Si es cierto o no, o quién tiene la razón en el caso, no es relevante. Lo interesante es lo que el compatriota declaró a los medios recientemente:

"Después de haber sido golpeado durante tanto tiempo y con técnicas que yo desconocía totalmente, llegó un momento en el que mi cerebro activó un mecanismo de autodefensa y empezó a drenar una sustancia que evita que el dolor te afecte".

¿Pues qué técnicas habrán utilizado los policías sevillanos?

Saturday, February 21, 2009

¡ah que famita!


No está bien que lo diga pero pasé 59 días en México. Fue toda una experiencia cultural y un festín de sucesos folklóricos. Por ejemplo, me enteré de que a un funcionario público lo destituyeron de su cargo en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) por haber denunciado a una compañía que pretendía construir en terreno federal en las costas de Guerrero. La excusa: usurpar propiedad privada. Mientras tanto en el centro del país, en Guanajuato, se prohibieron las demostraciones de afecto en vías públicas, siendo éstas, objeto de multa. Pero esas son cosas que llegan a pasar en todas las democracias del mundo. Sin duda hubo un hecho que me indignó mucho más, y no estoy hablando de los $60 MXP en que me querían vender un litro de agua potable en el aeropuerto de Cancún, ni de los $150 MXP que querían cobrarle a una italiana en una tienda de artesanías por una cazuelita que yo mismo adquirí en la tienda contigua por solamente $30 MXP, sino lo que me dijo el vendedor cuando denuncié el abuso al consumidor que se estaba a punto de cometer:

Vendedor abusivo (V): "Cálmate carnal, eso no se hace"
Ciudadano responsable (C): "No, cálmate tu. ¿Cómo le quieres vender eso a la chica a 5 veces su valor?"

Mientras abandonaba yo la tienda aún replicó el vendedor: "¡Get out of here!".
Me rei. Instantes después se tomó la molestia de salir de su tienda y agregar:
"¿Eres chilango* verdad?"
Enseguida prosiguió con su gritería insolente que preferí ignorar y enconmendarlo al Señor Jesucristo nuestro Salvador (por no decir que lo mandé a chingar a su madre).

*La palabra chilango suele describir a un mexicano nacido en la Ciudad de México.